2/2/08

Suicidio nº12


Da un paso más.

Tu puedes.

Solo es un escalón más.

No sabes lo difícil que es una situación hasta que no te enfrentas directamente a ella, hasta que no sufres por ti misma las desdhichas que otros te habían señalado de antemano. Tanta soledad, tanta triteza... tantas ganas de tirarlo todo por la borda...

Subes otro escalón, ¡Bravo! tu puedes

No puedes soportar el llanto, no puedes aguantar las ganas de romper cada pedazo de tu ser, echarlo a la basura, y así poder justificar todo el daño que haces a tu alrededor. No, te estas culpando de tantas cosas, ¡Olvídalo!

Otro escalón, ya se ve, ya veo mi propio reflejo.

Demacrado, pálido. Los ojos presentan los signos del paso del tiempo sin ti, de tu dolor, de tu llanto, de tus noches en vela, de tus desgracias, de tus penas... de todo lo que acarreas a tu espalda ¿De veras quieres seguir viendo más?

Retrocedo.

No. No quiero ver en lo que me he convertido, ¡No quiero!.

Vuelve sobre tus pasos ¡No ignores a tu propio destino! Sube, mirate, ¡No veas solo el dolor, no te compadezcas a ti misma!

Mira ese brillo en tus ojos¿Lo ves? ¿Eres capaz de distinguirlo entre tanta angustia? Es aquel que todos estamos deseanod ver.

Tez pálida, ¿Ves tus sedosos cabellos cayendo por tus hombros?

Sube de nuevo el escalón.

Lo ves... ese es el cabello que tantos suspiran por acariciar mientras consuelan tus amargas lágrimas, sólo que tu no eres capaz de dejarles rozarlos. Tantos anhelan el contacto con tus labios, que ni tu misma eres capaz de ver el poder que tienen. Solo con sonreír, con arrugar la nariz cuando algo te es extraño, sólo con esos movimientos, consigues que el resto del mundo brille.

Otro escalón más. Se que puedo.

Y debes, puedes y debes hacerlo, no solo por ti, si no por tus sueños, por tus metas, por todos aquellos que te aguantan la caida, si venq ue va ha ser muy dura. Por tu familia, por tus amigos, por todos los que te quieren. Aguanta, queda poco.

Dos escalones más y habrá acabado.

Muy bien, tu puedes, sonríe, ¡Vamos!

Otro más, sólo queda uno, y por fin.

Vamos... ¡Vamos!

Llego. He llegado. Estoy... estoy.

No te acerques al espejo...

Debo hacerlo... ese brillo en mis ojos no es más que producto de una falsa armonía en mi interior. ¡No puedo sonreír, cuando mi alma se desgarra a jirones dentro de mi cuerpo! ¡Gritando su nombre, gritando que neceista evrle, gritando que necesita su sonrisa, el brillo en su mirada, sus cabellos, su olor, sus caricias, sus dedos enrredandose en mi pelo!


Clavé los puños en el cristal y sentí como la sangre brotaba de mis nudillos. No era el dolor físico lo que hizo que llorase con amargura, si no la certeza de no volver a sentirle a mi lado, de no volver a escuchar su dulce voz animándome para que subiese esa escalera de la vida, que tanto me estaba costando trepar. Era tan reconfortante sentir la sangre fluyendo por mis manos pálidas. Te recuerda que la vida sigue estando de tu parte, que aunque entierres tu rostro entre esas manos repletas de heridas, sólo tu tendrás el suficiente poder de acabr con todos ellos, puesto que sólo hay uno en esta vida que no tiene ningún tipo de remedio.

La muerte

No la busques

Sigue subiendo escalones.

Del puño y letra de Phoebe
By Sylvia


3 comentarios:

inki dijo...

Precioso... me encanta la entrada.

Por cierto, en casa de cierto enanu, Maha y yo encontramos un libro titulado: Las dulces mentiras de una tal nosequé Deveraux *-*! Ya te enseñaremos la foto ^^.

Se te echa de menos T_T espero que nos veamos pronto!

Besos!

(K)

inki

Itchy & Scratchy dijo...

Muy bonito...

Espero que sepas que al final de la escalera siempre hay gente esperando :)


Acabo de escribir unas mierdecillas...

Ya va siendo hora de echar a correr con la vista puesta en el horizonte, de quitarse la chaqueta de cemento que me lleva cubriendo tanto tiempo que ni recuerdo cuándo me la puse, y echar a andar.

El mar parece tranquilo hoy... habrá que empezar a nadar en contra de dirección, aunque desde la orilla me digan que vuelva.

Pienso seguir mi camino y hacerlo como yo quiera, con mis pasos firmes o temblorosos.

Pienso dar todas las vueltas que quiera y subir a tantos remontes como me apetezca, bajar a las ciénagas y meterme en las cuevas. Me haré daño, me ensuciaré y veré el sol a la vez que huelo el aire de la mañana...

Al final, como todos, llegaré al fin del trayecto. Dejadme que escoja cómo llego.

estoicolgado dijo...

wala... qué bonito.

(por las escaleras es más fácil!)
me encanta. muuuaks!