15/6/09

Suicidio nº 43

Querido Amor:

Que fácil resulta en ocsasiones decir que "si" o que "no". Deberíamos aprender a decir más veces que "no":

Será que nos gusta complicarnos, meternos en la boca del lobo casi sin haberlo planeado. Yo siempre acabo complicándome más de lo necesario. ¿Porqué no podemos estar quietecitos, con las manos cruzadas encima del regazo como los niños buenos? No, tenemos que complicarnos. Complicaciones, complicaciones, siempre es lo mismo. Luego esas cosas son las que me hacen rpeocuparme demasiado, agobiarte y agobiarme, las que hacen que acabe necesitando saber que ocurre a cada instante, y me haga llorar en momento en los que no me creo que haya que llorar, justo cuando estoy a solas y no hay nadie a quién acudir.

Esto suena a un grito de desesperación, a una llamada de socorro. Lo es. Estoy en un momento crítico, sins aber que hacer. O soy muy feliz, o infinitamente desgraciada. No puedo controlar lo que pienso, ni lo que piensas, no sé que es realmente lo que nos une. A veces me pregunto incluso si nos une algo, ¿Y si nos estamos engañando? Yo no quiero engañarme, ya lo he hecho muchas veces en mi vida, y siempre la que acabo mal soy yo. ¿Acaso tengo derecho a volver a fracasar, a caer de nuevo de bruces contra el suelo y notar el amargo sabor de la sangre y la derrota por entre mis labios? Obviamente no. Voy a poner freno a esta situación, antes de que se nos vaya de las manos... aunque creo que ya se nos ha ido de las manos, y eso no es nada esperanzador.

SIempre tengo que ser yo la tonta, siempre, siemrpe. Siempre detrá de ti, de ti y de quién crea que estoy enamorada. ¡Estoy enamorada verdaderamente? ¡No lo sé! Eso es sinduda, lo peor de esta situación. Porque si no estoy realmente enamorada, cuando deje la pluma y el papel, y cierre el sobre, me sentiré aliviada, como si levantaran una losa de encima de mi pecho, y volviera a sentir como el aire limpio entra en mis pulmones. Si por el contrario, te amo, cuando cierre este sobre, y sepa que puedes estar leyendo estas líneas, con lágrimas en los ojos, y con la idea fija en tu mente de que me odias, sentiré como si mi corazón se partiese en cienmil pedazos, como si más tarde escupiesen sobre ellos, y se riera el destino de mi a lo lejos.

Pero, ¿Sabes? Debo hacerlo. No puedo continuar así. Sé que de esa forma descubriré si te amo, pero ¿Cómo saber si tu me amas a mi? O si alguna vez me has amado... ¿Me has amado? Ojalá sólo estuvieras actuando, porque todo esto sería mucho más fácil. Ojalá sólo estuvieras jugando conmigo y mis sentimientos, riendote de mi a lo lejos, aprovechandote de mi, y que no todo fueran imaginaciones mias. Ojalá no me sintiese atacada a cada momento porque soy una neurótica, o una loca, como prefieras llamarlo, porque no podría soportar que tu corazón se partiese al mismo tiempo que el mio. Por suerte, aún es pronto, estoy a tiempo de que esto aún no sea amor... ¿no? Dime que si por favor, dime que no me amas, que nunca lo has hecho, que todas esas palabras dulces, esas caricias, esas miradas, eran una sobre actuación, que habias planeado perfectamente, que todos nuestros encuentros fueron en vano, que cada palabra fue una quimera.

Estoy decidida. Esto se acaba aqui. Lo siento amor. Soy muy insegura. Lo siento.



Un beso, espero que nunca más vuelvas a pensar en mi, y que no me odies.


Con Cariño, la Locura.






Del puño y letra de Phoebe

2 comentarios:

Estoicolgado dijo...

Aunque no quieran, acabarán mezclados...

grande

A. Walrus dijo...

Vaya... me ha dejado y dejado picueta a partes iguales! cuando tenga tiempo y la cabeza despejada (o sea en una semana) te releo :*